MIS DOS AÑOS EN LA UTP

El año 2017 que acaba de culminar, cumplí también 2 años trabajando en la Universidad Tecnológica del Perú UTP, luego de pasar por la UCV y la PUCP; y la verdad es que desde el primer día me sentí cómodo conociendo el sistema moderno que utiliza la universidad para que los docentes desarrollemos nuestra labor con eficiencia y eficacia.

En todo este tiempo he tenido la suerte de impartir mi enseñanza y compartir mi experiencia con jóvenes varones y damas en el turno de la noche, a quienes en primer término los felicitaba el primer día de clase por haber tomado la excelente decisión de iniciar una carrera universitaria. Siempre a cada grupo que me tocaba, tenía que recordarles con amabilidad y respeto, que iniciar estudios universitarios no era un compromiso cualquiera; les decía que era un compromiso importante y un reto personal nada sencillo. Todos sabemos que el sistema educativo en nuestro país tiene abundantes deficiencias. Un estudiante que ingresa al primer Ciclo en la universidad se encuentra frente a una realidad diferente y sufren en adaptarse al sistema o en el peor de los casos eligen el camino más triste: la deserción; así de simple. No les queda otra alternativa. Por ello, a mis estudiantes en la primera sesión tenía que brindarles la información clara y real de lo que significaba ser un estudiante universitario y en cada momento fui incentivándolos en la puntualidad, responsabilidad, dedicación y actitud positiva. Nuestro país requiere de profesionales de alta competencia y por lo mismo un docente universitario tiene el deber de hacer que los futuros profesionales sean capaces de afrontar los retos difíciles que les tocará vivir para lograr desenvolverse en una sociedad con eficiencia y honestidad. Ellos que trabajan en el día eran conscientes que estudiar en la noche es realmente complicado, pero les decía, que no es justificación para no cumplir sus obligaciones en cada sesión de clase, en cada videoconferencia en cada evaluación virtual y en la entrega puntual de las tareas virtuales. Al término de 2 años en la UTP siento satisfacción porque mi desempeño como docente ha sido como la de un “ganador”, es decir, puse lo mejor para que mis estudiantes aprendan la matemática I y II aplicada a los negocios y que a futuro sean profesionales competentes, no solo para mejorar su situación laboral sino también para contribuir a que nuestro país se beneficie con buenos profesionales que hagan crecer nuestra economía. Si afirmo que he cumplido como un ganador, es porque he sido reconocido y premiado por la misma UTP; además, por el testimonio de mis propios estudiantes que al finalizar cada Ciclo me han dedicado palabras tal vez inmerecidas pero que envuelven una gratitud inmensa de parte de ellos. Los recuerdo perfectamente a todos y cada uno de mis estudiantes con mucho aprecio y les recuerdo mediante el presente artículo, hacerme llegar la invitación a su ceremonia de graduación una vez culminado con éxito sus estudios. Esa invitación que siempre les he solicitado en algunas sesiones, representará para mí el más grande regalo que pueda recibir de parte de ellos.

Gracias UTP, gracias a mis estudiantes de las distintas promociones con quienes compartí durante estos dos años y como siempre les decía en la víspera de los exámenes: “no les deseo suerte porque la suerte no existe en los estudios; les deseo éxitos, ya que el éxito depende del esfuerzo y responsabilidad de cada uno de ustedes.

Mi gratitud a la UTP, y listo para recibir a nuevos futuros profesionales del Perú.

 

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