PRESENTACIÓN EN VIVO DEL LIBRO: «Una Bruja entre Malandrines» DE CELILIA LIRA

Presentador: Dr. Edgar Adolfo Castillo González

Una mañana hermosa del mes de mayo de 1975, por azares de vida llegué a los 25 años a las aulas del Colegio Parroquial San francisco de Borja del distrito de San Borja como profesor de matemática.

Carlos Lobatón, dije en voz alta, pasando lista de asistencia. Presente profesor, me respondió un adolescente muy bien parecido poniéndose de pie, cosa que me llamó la atención porque la mayoría me respondía desde su asiento.

A la siguiente hora, hago lo propio en otra aula. Gustavo Lobatón, y poniéndose de pie, me responde Presente profesor.

Finalizada mi clase, me decía: qué bien educados son estos hermanos Lobatón Lira. Habrá algún momento de conocer a sus padres. Y ese día llegó con la primera reunión de padres convocada por la dirección. De pronto se anuncia el ingreso de los Lobatón; puse atención a ellos. La señora, una mujer muy guapa al lado de su esposo también muy bien parecido.

Distinguidos invitados, «Damas y caballeros, amigos de la palabra de la cultura y la memoria:

Como educador, estoy convencido de que la historia de las naciones no se escribe solo en los grandes tratados, sino en el latir silencioso de sus familias. Hoy nos convoca una obra que es, a la vez, un testimonio de resistencia y un triunfo del espíritu humano: ‘Una bruja entre malandrines’, de la escritora peruana Cecilia Lira.

Nos situamos en la Lima de las décadas de los 70 y 80. Un escenario donde el estruendo de los coches bomba se mezclaba con el silencio cómplice de una burocracia ciega. Cecilia nos abre la puerta de su intimidad familiar para narrarnos un vía crucis que muchos aquí reconocerán: el de una ciudadanía acorralada por el terrorismo y, simultáneamente, traicionada por sus propias instituciones.»

La obra que tengo el privilegio de presentar no es una ficción cómoda. Es una narración autobiográfica que nos transporta a una Lima sitiada por el pánico, donde el estruendo de las bombas y el silencio de la corrupción estatal tejían una red asfixiante.

«El eje de este libro —dividido en 16 relatos cargados de suspenso y un humor criollo finísimo— es la lucha por la dignidad. La autora nos relata con precisión quirúrgica y con una capacidad descriptiva espectacular, que raya en lo cinematográfico, el viacrucis de una familia que, como tantas otras, vio su estabilidad quebrada no solo por la violencia externa, si no por la malandrinada burocrática que puso a prueba los cimientos de su hogar, sobre todo cuando despiden de manera injusta a su esposo de la Sociedad Paramonga en 1987.

Pero es aquí donde surge la figura de la ‘Bruja’. ¿Por qué una bruja?  En la literatura de Cecilia, la bruja no es oscuridad, es agencia. Cecilia no se rinde ante los burócratas ni ante el miedo. Ella utiliza la ‘magia’ de la persistencia, el registro minucioso de la verdad y una fe inquebrantable en la justicia para navegar un sistema judicial que describe como una ‘marmita hirviente’. Su escritura no es solo literatura; es un acto de legítima defensa.»

«Hay una dimensión de esta historia que trasciende el papel y toca lo sagrado. La travesía de Cecilia hacia Montreal, Canadá, no fue solo una búsqueda de seguridad personal; fue una carrera contra el tiempo y la enfermedad por la vida de su compañero.

Debo decirles que esta historia tiene un final de una nobleza conmovedora. Cecilia logró lo que los malandrines quisieron impedir: que su esposo recuperara su derecho a la paz. Aunque el destino quiso que él partiera poco tiempo después de obtener la residencia canadiense, lo hizo como un hombre libre, en un país que respetó sus derechos civiles y rodeado del amor de una familia que nunca se dio por vencida.

Esa es la verdadera victoria de Cecilia: él no murió bajo la sombra de la injusticia peruana, sino bajo el cielo justo y sereno de Quebec. Este libro es, en esencia, el cumplimiento de esa promesa de amor.»

La doctora Lady Rojas Benavente lo define magistralmente en su prefacio: esta es la historia de una ciudadana que se yergue. Hoy, al presentar esta obra, no solo celebramos un libro; honramos la memoria de una generación que tuvo que aprender a vivir entre malandrines sin perder la magia.

«Por todo ello, es un honor presentarles a una mujer que ha sabido transformar el dolor en belleza y la diáspora en un legado de memoria. Cecilia Lira nos recuerda que, aunque el mundo esté lleno de malandrines, siempre habrá una ‘brujita’ valiente dispuesta a escribir un final distinto.

Para finalizar este gran evento cultural les digo a todos ustedes:

«Como Doctor en Educación, cierro esta jornada reflexionando en que la mayor enseñanza de Cecilia no está en sus datos, sino en su ejemplo: la educación más valiosa es aquella que nos enseña a no perder la dignidad frente a la adversidad. Gracias, Cecilia, por darnos este mapa de resiliencia.»

Muchas gracias por su atención.

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