{"id":1008,"date":"2026-04-11T16:50:16","date_gmt":"2026-04-11T21:50:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/?p=1008"},"modified":"2026-04-11T16:50:16","modified_gmt":"2026-04-11T21:50:16","slug":"presentacion-en-vivo-del-libro-una-bruja-entre-malandrines-de-celilia-lira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/2026\/04\/presentacion-en-vivo-del-libro-una-bruja-entre-malandrines-de-celilia-lira\/","title":{"rendered":"PRESENTACI\u00d3N EN VIVO DEL LIBRO: \u00abUna Bruja entre Malandrines\u00bb DE CELILIA LIRA"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1c0f9560-6344-4303-83cf-5035623ca65c.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1c0f9560-6344-4303-83cf-5035623ca65c-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1009\" srcset=\"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1c0f9560-6344-4303-83cf-5035623ca65c-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1c0f9560-6344-4303-83cf-5035623ca65c-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1c0f9560-6344-4303-83cf-5035623ca65c-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1c0f9560-6344-4303-83cf-5035623ca65c-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/1c0f9560-6344-4303-83cf-5035623ca65c.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Presentador:<\/strong> Dr. Edgar Adolfo Castillo Gonz\u00e1lez<\/p>\n\n\n\n<p>Una ma\u00f1ana hermosa del mes de mayo de 1975, por azares de vida llegu\u00e9 a los 25 a\u00f1os a las aulas del Colegio Parroquial San francisco de Borja del distrito de San Borja como profesor de matem\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Lobat\u00f3n, dije en voz alta, pasando lista de asistencia. Presente profesor, me respondi\u00f3 un adolescente muy bien parecido poni\u00e9ndose de pie, cosa que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n porque la mayor\u00eda me respond\u00eda desde su asiento.<\/p>\n\n\n\n<p>A la siguiente hora, hago lo propio en otra aula. Gustavo Lobat\u00f3n, y poni\u00e9ndose de pie, me responde Presente profesor.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalizada mi clase, me dec\u00eda: qu\u00e9 bien educados son estos hermanos Lobat\u00f3n Lira. Habr\u00e1 alg\u00fan momento de conocer a sus padres. Y ese d\u00eda lleg\u00f3 con la primera reuni\u00f3n de padres convocada por la direcci\u00f3n. De pronto se anuncia el ingreso de los Lobat\u00f3n; puse atenci\u00f3n a ellos. La se\u00f1ora, una mujer muy guapa al lado de su esposo tambi\u00e9n muy bien parecido.<\/p>\n\n\n\n<p>Distinguidos invitados, \u00abDamas y caballeros, amigos de la palabra de la cultura y la memoria:<\/p>\n\n\n\n<p>Como educador, estoy convencido de que la historia de las naciones no se escribe solo en los grandes tratados, sino en el latir silencioso de sus familias. Hoy nos convoca una obra que es, a la vez, un testimonio de resistencia y un triunfo del esp\u00edritu humano: <em>&#8216;Una bruja entre malandrines&#8217;<\/em>, de la escritora peruana <strong>Cecilia Lira<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos situamos en la Lima de las d\u00e9cadas de los 70 y 80. Un escenario donde el estruendo de los coches bomba se mezclaba con el silencio c\u00f3mplice de una burocracia ciega. Cecilia nos abre la puerta de su intimidad familiar para narrarnos un v\u00eda crucis que muchos aqu\u00ed reconocer\u00e1n: el de una ciudadan\u00eda acorralada por el terrorismo y, simult\u00e1neamente, traicionada por sus propias instituciones.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>La obra que tengo el privilegio de presentar no es una ficci\u00f3n c\u00f3moda. Es una narraci\u00f3n autobiogr\u00e1fica que nos transporta a una Lima sitiada por el p\u00e1nico, donde el estruendo de las bombas y el silencio de la corrupci\u00f3n estatal tej\u00edan una red asfixiante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl eje de este libro \u2014dividido en 16 relatos cargados de suspenso y un humor criollo fin\u00edsimo\u2014 es la lucha por la dignidad. La autora nos relata con precisi\u00f3n quir\u00fargica y con una capacidad descriptiva espectacular, que raya en lo cinematogr\u00e1fico, el viacrucis de una familia que, como tantas otras, vio su estabilidad quebrada no solo por la violencia externa, si no por la malandrinada burocr\u00e1tica que puso a prueba los cimientos de su hogar, sobre todo cuando despiden de manera injusta a su esposo de la Sociedad Paramonga en 1987.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es aqu\u00ed donde surge la figura de la <strong>&#8216;Bruja&#8217;<\/strong>. \u00bfPor qu\u00e9 una bruja?&nbsp; En la literatura de Cecilia, la bruja no es oscuridad, es agencia. Cecilia no se rinde ante los bur\u00f3cratas ni ante el miedo. Ella utiliza la &#8216;magia&#8217; de la persistencia, el registro minucioso de la verdad y una fe inquebrantable en la justicia para navegar un sistema judicial que describe como una &#8216;marmita hirviente&#8217;. Su escritura no es solo literatura; es un acto de leg\u00edtima defensa.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHay una dimensi\u00f3n de esta historia que trasciende el papel y toca lo sagrado. La traves\u00eda de Cecilia hacia Montreal, Canad\u00e1, no fue solo una b\u00fasqueda de seguridad personal; fue una carrera contra el tiempo y la enfermedad por la vida de su compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p>Debo decirles que esta historia tiene un final de una nobleza conmovedora. Cecilia logr\u00f3 lo que los malandrines quisieron impedir: que su esposo recuperara su derecho a la paz. Aunque el destino quiso que \u00e9l partiera poco tiempo despu\u00e9s de obtener la residencia canadiense, lo hizo como un hombre libre, en un pa\u00eds que respet\u00f3 sus derechos civiles y rodeado del amor de una familia que nunca se dio por vencida.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es la verdadera victoria de Cecilia: \u00e9l no muri\u00f3 bajo la sombra de la injusticia peruana, sino bajo el cielo justo y sereno de Quebec. Este libro es, en esencia, el cumplimiento de esa promesa de amor.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>La doctora Lady Rojas Benavente lo define magistralmente en su prefacio: esta es la historia de una ciudadana que se yergue. Hoy, al presentar esta obra, no solo celebramos un libro; honramos la memoria de una generaci\u00f3n que tuvo que aprender a vivir entre malandrines sin perder la magia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPor todo ello, es un honor presentarles a una mujer que ha sabido transformar el dolor en belleza y la di\u00e1spora en un legado de memoria. Cecilia Lira nos recuerda que, aunque el mundo est\u00e9 lleno de malandrines, siempre habr\u00e1 una &#8216;brujita&#8217; valiente dispuesta a escribir un final distinto.<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar este gran evento cultural les digo a todos ustedes:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abComo Doctor en Educaci\u00f3n, cierro esta jornada reflexionando en que la mayor ense\u00f1anza de Cecilia no est\u00e1 en sus datos, sino en su ejemplo: la educaci\u00f3n m\u00e1s valiosa es aquella que nos ense\u00f1a a no perder la dignidad frente a la adversidad. Gracias, Cecilia, por darnos este mapa de resiliencia.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas gracias por su atenci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentador: Dr. Edgar Adolfo Castillo Gonz\u00e1lez Una ma\u00f1ana hermosa del mes de mayo de 1975, por azares de vida llegu\u00e9 a los 25 a\u00f1os a las aulas del Colegio Parroquial San francisco de Borja del distrito de San Borja como <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/2026\/04\/presentacion-en-vivo-del-libro-una-bruja-entre-malandrines-de-celilia-lira\/\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">  PRESENTACI\u00d3N EN VIVO DEL LIBRO: \u00abUna Bruja entre Malandrines\u00bb DE CELILIA LIRA<\/span><span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1008","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1008"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1010,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008\/revisions\/1010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}