{"id":143,"date":"2009-08-13T20:29:49","date_gmt":"2009-08-14T01:29:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.puentecultural.org\/main\/?p=143"},"modified":"2009-08-13T20:29:49","modified_gmt":"2009-08-14T01:29:49","slug":"el-dia-que-conoci-al-poeta-cesar-vallejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/2009\/08\/el-dia-que-conoci-al-poeta-cesar-vallejo\/","title":{"rendered":"EL D\u00cdA QUE CONOC\u00cd AL POETA C\u00c9SAR VALLEJO"},"content":{"rendered":"<p><figure id=\"attachment_144\" aria-describedby=\"caption-attachment-144\" style=\"width: 236px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-144\" title=\"vallejo[1]\" src=\"http:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/vallejo1.jpg\" alt=\"C\u00e9sar Vallejo\" width=\"236\" height=\"245\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-144\" class=\"wp-caption-text\">C\u00e9sar Vallejo<\/figcaption><\/figure>Cada vez que leo \u201cLos pasos lejanos\u201d, poema de C\u00e9sar Vallejo, recuerdo y vivo mi ni\u00f1ez como si fuera ayer. Es que no puedo olvidar la relaci\u00f3n que pude encontrar entre un pasaje de mi vida infantil con el contenido de dicho poema. Resulta que cuando a\u00fan no conoc\u00eda nada sobre Vallejo,\u00a0 un cierto d\u00eda parti\u00f3 mi hermano mayor de la ciudad de Huaraz rumbo a \u00a0Lima para continuar sus estudios superiores. Era el primero de los 8 hermanos que sal\u00eda de ese hogar c\u00e1lido y feliz en que vivimos junto a pap\u00e1 y mam\u00e1. Todos sentimos mucha nostalgia; hab\u00eda en todos los rincones de la casa un silencio misterioso el cual dur\u00f3 \u00a0mucho tiempo, por primera vez pude observar \u00a0de muy cerca el sufrimiento de mi padre, el dolor de\u00a0 mi madre, derramando l\u00e1grimas por la partida del primog\u00e9nito de la familia. Pasaron los a\u00f1os y casi olvid\u00e9 ese pasaje triste de mi vida. Posteriormente a los 15 a\u00f1os y cuando cursaba el 5to de secundaria, lleg\u00f3 a mis manos por obligaci\u00f3n del profesor de literatura un libro con los poemas de Vallejo. Con mi poca experiencia e inmadurez propia de un adolescente com\u00fan y corriente, me puse a ojear el libro sin ning\u00fan inter\u00e9s. Algunos compa\u00f1eros de aula recomendaban leer \u201cLos Heraldos negros\u201d, \u201cTrilce\u201d, \u201cEspa\u00f1a, aparta de m\u00ed este c\u00e1liz\u201d etc. Estos poemas estaban de moda en aquel entonces; a\u00fan as\u00ed, \u00a0me resist\u00ed a leer y de paso les daba la contra a mis compa\u00f1eros\u00a0 que ya estaban saboreando la exquisitez de los poemas de Vallejo, aunque algunos lo hac\u00edan por alardear que ya le\u00edan a este insigne poeta. Fue en esas circunstancias que me encontr\u00e9 con \u201cLOS PASOS LEJANOS\u201d, un poema corto \u00a0que me anim\u00f3 a leerlo:\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<em>Mi padre duerme. Su semblante augusto<\/em><\/p>\n<p><em>Figura un apacible coraz\u00f3n; est\u00e1 ahora tan dulce\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Si hay algo en \u00e9l de amargo, ser\u00e9 yo.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay soledad en el hogar; se reza;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>Y no hay noticia de los hijos hoy.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Mi padre se despierta, ausculta\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>La huida a Egipto, el resta\u00f1ante adi\u00f3s.<\/em><\/p>\n<p><em>Est\u00e1s ahora tan cerca;<\/em><\/p>\n<p><em>Si hay algo en \u00e9l de lejos, ser\u00e9 yo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>Y mi madre pasea all\u00e1 en los huertos,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Saboreando \u00a0un sabor ya sin sabor.<\/em><\/p>\n<p><em>Est\u00e1 ahora tan suave, tan ala, tan salida, tan amor.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>Hay soledad en el hogar sin bulla,<\/em><\/p>\n<p><em>Sin noticias, sin verde, sin ni\u00f1ez.<\/em><\/p>\n<p><em>Y si hay algo quebrado en esta tarde,<\/em><\/p>\n<p><em>Y que baja y que cruje,<\/em><\/p>\n<p><em>Son dos viejos caminos blancos, curvos.<\/em><\/p>\n<p><em>Por ellos va mi coraz\u00f3n a pie.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>Termin\u00e9 de leer esta \u00faltima estrofa y mis ojos estaban llenos de l\u00e1grimas ya que recordaba la soledad y tristeza que nos caus\u00f3 la partida de\u00a0 mi hermano a\u00f1os atr\u00e1s. \u00a0Ese d\u00eda conoc\u00ed a Vallejo,\u00a0y desde entonces sent\u00ed m\u00e1s acercamiento y respeto al poeta m\u00e1s grande y brillante de todos los tiempos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez que leo \u201cLos pasos lejanos\u201d, poema de C\u00e9sar Vallejo, recuerdo y vivo mi ni\u00f1ez como si fuera ayer. Es que no puedo olvidar la relaci\u00f3n que pude encontrar entre un pasaje de mi vida infantil con el contenido <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/2009\/08\/el-dia-que-conoci-al-poeta-cesar-vallejo\/\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">  EL D\u00cdA QUE CONOC\u00cd AL POETA C\u00c9SAR VALLEJO<\/span><span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-143","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=143"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":145,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/143\/revisions\/145"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}