{"id":879,"date":"2021-02-13T17:32:00","date_gmt":"2021-02-13T22:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/?p=879"},"modified":"2021-02-13T18:15:45","modified_gmt":"2021-02-13T23:15:45","slug":"una-de-las-despedidas-de-coris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/2021\/02\/una-de-las-despedidas-de-coris\/","title":{"rendered":"UNA DE LAS DESPEDIDAS DE CORIS"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>(Distrito de la provincia de Aija \u2013 Ancash )<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Juanita\u2026 despierta a los chicos, que ya van a ser las 12 de la noche; los caballos ya est\u00e1n listos! \u2013 escuch\u00e9 gritar con su caracter\u00edstica voz ronca y fuerte a mi abuelito a quien le dec\u00edamos \u201cpap\u00e1 Shipico\u201d. Era un viernes 30 de marzo, yo ten\u00eda 9 a\u00f1os y mis vacaciones de la escuela en Huaraz hab\u00edan culminado, esas hermosas vacaciones que junto con mis hermanos pas\u00e1bamos en nuestro querido Coris; deb\u00edamos regresar a Huaraz para iniciar el primero de abril nuestro nuevo a\u00f1o escolar. Esa noche era l\u00f3brega ya que el cielo estaba nublado y felizmente la lluvia hab\u00eda cesado desde que comenz\u00f3 en la tarde; sin embargo, yo estaba despierto, no pude conciliar el sue\u00f1o pensando con tristeza mi pronta partida, dejando a mi abuelita mam\u00e1 Paulinita a quien la ador\u00e1bamos, dejar a mis amiguitos con quienes jug\u00e1bamos y pase\u00e1bamos todos los d\u00edas por el campo, por \u201cTuct\u00fan\u201d la chacra de mi pap\u00e1 Panchito, por \u201cC\u00f3choas\u201d el gran cerro protector de Coris, por \u201cHuanch\u00edn Cerro\u201d que es una roca inmensa de granito te\u00f1ido de un\u00a0 color casi anaranjado que le da el musgo especial que crece sobre ella y \u201cRambrash\u201d chacra de mi pap\u00e1 Shipico. Sal\u00edamos armados con nuestras hondas hechas con ligas de c\u00e1maras de llanta. Todo ello me llenaba de mucha pena y tristeza; adem\u00e1s no dorm\u00ed porque, aunque la noche era l\u00f3brega y no hab\u00eda luz el\u00e9ctrica en aquel entonces, por una rendija de la ventana de mi dormitorio que daba a la plaza, se ve\u00eda iluminada por decenas de velas en la procesi\u00f3n del Santo Sepulcro de la Semana Santa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi querida mamita, la mam\u00e1 Juanita ingres\u00f3 apurada a nuestro dormitorio y nos dijo \u2013 a levantarse chicos porque en 10 minutos salimos; abr\u00edguense bien \u2013 El viaje de retorno a Huaraz era en dos etapas: la primera a caballo hasta las minas de Hu\u00ednac; la segunda etapa era en cami\u00f3n desde Hu\u00ednac hasta Huaraz. En ese entonces el \u00fanico que hac\u00eda servicio de transporte era don Shishico con su cami\u00f3n marca Ford de los a\u00f1os 40 que ten\u00eda como nombre \u201cEl lorito\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Antes de subir a los caballos esa noche del Viernes Santo, comenzaba la triste despedida, nos prend\u00edamos de mam\u00e1 Paulinita llorando y sin querer soltarnos de ella quien nos consolaba muy serena y con mucho cari\u00f1o dici\u00e9ndonos que tenemos que seguir estudiando para ser ma\u00f1ana m\u00e1s tarde <strong>\u201chombres y mujeres de bien\u201d<\/strong>, frase que hoy en d\u00eda lo utilizo en mi carrera de maestro tomando como meta en la educaci\u00f3n y formaci\u00f3n de mis estudiantes secundarios y universitarios; ya que si llegan a ser hombres y mujeres de bien, sus hijos, y los hijos de sus hijos tambi\u00e9n lo ser\u00e1n, para formar una nueva sociedad m\u00e1s justa y solidaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de las 12 de la noche, sub\u00edamos a los caballos mirando a mam\u00e1 Paulinita con la iluminaci\u00f3n tenue de las linternas a kerosene, con su carita triste pero serena. Pasado muchos a\u00f1os nos enteramos que una vez que part\u00edamos de la casa de Coris, Paulinita reci\u00e9n se pon\u00eda a llorar desconsoladamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En ese viaje de retorno viajamos mis hermanas Juanita y Chavita, mi hermanito mayor Max y yo. Doris y Benjita, qu\u00e9 suerte de ellos, se quedaron a estudiar en Coris. Mi querido pap\u00e1 Panchito que se encontraba delicado de salud, no viaj\u00f3 en aquella oportunidad; por lo tanto, mam\u00e1 Juanita era la comandante del pelot\u00f3n, extraordinaria jinete, montaba la hermosa yegua que era nuestra; mi mamita le puso el nombre \u201cCanela\u201d la cual, de todos los caballos que pari\u00f3, recuerdo con claridad a dos de sus cr\u00edas: \u201cEl Moro\u201d uno de los mejores caballos de Coris que se lo vendieron a mi pap\u00e1 Shipico y el otro que lo llamamos el \u201cRojo\u201d que era muy liso ya que mord\u00eda a los desconocidos y a los ni\u00f1os como nosotros. En este \u00faltimo cabalgaba Chavita y a m\u00ed, me toco el caballo que se alquil\u00f3 a don Eleodoro Torres; era un bonito caballo gringo, pero bien trot\u00f3n; mi hermana Juanita iba con la mula de mi abuelita Filomena mam\u00e1 de pap\u00e1 Panchito; Maco o Max, mi querido hermano mayor que hoy descansa en paz, era el apoyo de \u00a0mam\u00e1 Juanita y viajaba a pie, cuidando que la carga que se trasladaba en 4 burros no se ladeara y cayera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pasamos \u00c1llaca, que era as\u00ed como un barrio siendo la entrada o salida de Coris, desde donde se pod\u00eda o\u00edr aun, el canto melanc\u00f3lico de las se\u00f1oras que acompa\u00f1aban la procesi\u00f3n del Santo Sepulcro, se escuchaba tambi\u00e9n los ladridos de los perros en el supuesto silencio de la noche en la que nada se pod\u00eda ver; confi\u00e1bamos en la orientaci\u00f3n de las ac\u00e9milas que conoc\u00edan a la perfecci\u00f3n todo el camino; pasamos el Caser\u00edo Vista Alegre, la Hacienda de Marqui, luego Huranway donde los caballos se pon\u00edan nerviosos por los perros que los persegu\u00edan \u00a0haciendo dif\u00edcil su paso con sus constantes ladridos; y llegamos a Almizcle, otra hacienda que m\u00e1s o menos era la mitad de nuestro recorrido. All\u00ed ten\u00edamos que cruzar el r\u00edo que estaba cargado por las lluvias, pero los caballos a paso lento cruzaban y el agua nos llegaba casi hasta los pies. Est\u00e1bamos en plena puna donde s\u00f3lo se escuchaba el ruido del r\u00edo que llevaba piedras por la fuerza de su caudal; ten\u00edamos los pies entumecidos por el fr\u00edo y el sue\u00f1o nos venc\u00eda, eran casi las 4 de la ma\u00f1ana. Mi hermanito Max iba junto a nosotros cuidando que no nos durmi\u00e9ramos porque pod\u00edamos caer del caballo. Recuerdo que nos dec\u00eda que si el sue\u00f1o nos venc\u00eda le avis\u00e1ramos; seg\u00fan \u00e9l, conoc\u00eda una planta que crec\u00eda en la puna y era efectiva contra el sue\u00f1o. Yo le dije que ten\u00eda mucho sue\u00f1o \u2013 no te preocupes \u2013 me dijo. Aqu\u00ed est\u00e1 esa plantita m\u00e1gica, y acerc\u00e1ndose a m\u00ed, me pasaba por los ojos una sustancia algo grasosa que me hac\u00eda arder. Luego descubr\u00ed que la plantita m\u00e1gica de la que hablaba era Mentholatum, que efectivamente untando en mis ojos y en la de mis hermanas, la picaz\u00f3n y el ardor no nos dejaba dormir.<\/p>\n\n\n\n<p>La subida eterna de la puna termina en las lagunas de Yancu, muy cerca de las minas de Hu\u00ednac, donde el Lorito nos esperaba a todos los que viaj\u00e1bamos a Huaraz. Viajar toda la noche en caballo y en todo el fr\u00edo de la puna era una aventura muy dif\u00edcil y sacrificada. Una vez subidos al cami\u00f3n \u201cEl Lorito\u201d, ya pod\u00edamos dormir, pero, resistiendo otro viaje largo a causa del mal estado de la carretera por efecto de las lluvias y los volquetes que trasportaban el mineral de Hu\u00ednac a Huaraz. Y as\u00ed se completaba el viaje de retorno a la ciudad de Huaraz donde estudi\u00e9 la primaria y secundaria completa.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese viaje sacrificado de ida y vuelta a nuestro querido Coris no nos amilanaba en absoluto a toda mi familia y estoy seguro a ninguna otra familia corisina que radicaba en Huaraz. todos los corisinos quienes estudi\u00e1bamos en Huaraz, apenas llegaba las vacaciones de medio a\u00f1o y de fin de a\u00f1o, ya est\u00e1bamos en el carro de don Shishico desde las 3 de la ma\u00f1ana para salir rumbo a Coris a pasar las m\u00e1s hermosas vacaciones de nuestra ni\u00f1ez y adolescencia. Llegando a Hu\u00ednac, \u00faltimo paradero del cami\u00f3n, no nos interesaba si estaban o no las ac\u00e9milas, porque de inmediato emprend\u00edamos el viaje a pie con la ilusi\u00f3n de estar lo m\u00e1s pronto posible en nuestra tierra bendita llamada Coris.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"762\" src=\"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Plaza-de-Coris-1-1024x762.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-881\" srcset=\"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Plaza-de-Coris-1-1024x762.jpg 1024w, https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Plaza-de-Coris-1-300x223.jpg 300w, https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Plaza-de-Coris-1-768x572.jpg 768w, https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Plaza-de-Coris-1.jpg 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Hermosa foto actual del Distrito de Coris pr\u00f3ximo a celebrar el Centenario de su creaci\u00f3n pol\u00edtica.         (Cortes\u00eda de Julita Us\u00faa)<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Distrito de la provincia de Aija \u2013 Ancash ) \u00a1Juanita\u2026 despierta a los chicos, que ya van a ser las 12 de la noche; los caballos ya est\u00e1n listos! \u2013 escuch\u00e9 gritar con su caracter\u00edstica voz ronca y fuerte a <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/2021\/02\/una-de-las-despedidas-de-coris\/\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">  UNA DE LAS DESPEDIDAS DE CORIS<\/span><span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-879","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=879"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/879\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":884,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/879\/revisions\/884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.puentecultural.org\/main\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}