LA CULTURA DEL SILENCIO

En estos tiempos, muy pocas personas cultivan  la cultura del silencio; los estudiantes ya no tienen la menor idea sobre el significado del silencio. Estar en silencio sobre todo cuando nos encontramos solos, es un buen momento para meditar, pensar y reflexionar; pero mucho más importante es estar en silencio cuando uno quiere aprender. Por ejemplo, un alumno en una clase debe mantenerse en silencio para saber escuchar que no es lo mismo que saber oír. Saber escuchar significa un compromiso para comprender lo que nos dicen o enseñan; saber oír se concreta en percibir sonidos a través del sistema auditivo. Los estudiantes de estos tiempos ya no escuchan, ellos viven en un mundo tecnológicamente avanzado, en donde los medios de comunicación los saturan de información, de tal forma que al llegar a la escuela  se ven forzados a descargar la abundante información y por tanto les es difícil practicar el silencio; les hace falta la cultura del silencio; entonces los padres y los colegios en forma coordinada deben programar Talleres de silenciatura a fin de que los estudiantes lo practiquen no por obligación sino por convicción. Sugiero que los padres inicien este conocimiento participando en Talleres de Oración que desarrollan los laicos en muchos movimientos religiosos. Estos Talleres de Oración inician su trabajo con el concepto y práctica de la silenciatura que consiste sólo en escuchar y cumplir las instrucciones de una serie de movimientos como ponerse de pie y luego sentarse evitando que las sillas o mesas causen un mínimo ruido. Los profesores de igual manera debemos llevar a cabo en las aulas estas prácticas algunos días en tan sólo unos minutos. El cambio del bullicio común al del silencio absoluto en el aula, es refrescante, alentador y misterioso, causa una sensación de plena paz y libertad. Cuando los estudiantes experimenten esa  diferencia, entonces comprenderán el significado  del silencio y probablemente lo pongan en práctica con mayor frecuencia, obteniendo por tanto mejores condiciones para lograr con mayor facilidad un mejor aprendizaje.

Definitivamente nuestros alumnos no saben escuchar y por lo tanto es deber de los padres y docentes enseñarles a saber escuchar.

Jaime Lértora en su columna del domingo 21 de marzo escribe algo muy cierto – Son cuatro las principales habilidades comunicativas: leer, escribir, hablar y escuchar. La escuela se encarga de las dos primeras y a la escuela llegamos dominando el habla, pero ¿en qué momento se nos enseña la habilidad de escuchar?.

Cultivemos la cultura del silencio y lograremos un buen aprendizaje en nuestros alumnos, mejorando por ende su rendimiento académico; empecemos cada uno de nosotros, padres, docentes y alumnos a practicar el silencio. En nuestra habitación, nos sentamos bien, cerramos los ojos y guardamos silencio por unos minutos hasta escuchar el sonido del silencio.

Un comentario en «LA CULTURA DEL SILENCIO»

  1. Ola Profe! lo que dice usted es muy cierto ya que no tdos tenemos esa cultura y no todos aprendemos de eso…. eso se debe de enseñarmuy bien en todos los colegios del peru, del pais y del mundo, porque es una de las culturas mas improtantes que todos debemos de respetar.
    Renzo
    2° de Sec.
    Colegio LSM.

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